Agrolab, el proyecto que une campo y ciudad

foto-6

Vecinas de Perales instalando riego por goteo | Foto: http://www.agrolabmadrid.com

Ignacio Pérez | Reportaje

“¿Qué pasaría si todos los madrileños subiésemos a nuestros edificios más altos y, desde las azoteas, mirásemos alrededor? ¿qué descubriríamos más allá de los caminos de asfalto? Encontraríamos un mundo rico y olvidado”.  Así se presenta “Agrolab Madrid”, un proyecto puesto en marcha el pasado año con el fin de revitalizar la tradición agrícola en la Comunidad de Madrid y que mediante la creación de un Laboratorio de Agricultura Abierta busca generar un espacio doble de trabajo y dialogo entre el campo y la ciudad, donde ambos ámbitos se encuentren y trabajen colaborativamente.

Como escenario para la puesta en marcha del proyecto, Agrolab se ha decantado por la localidad madrileña de Perales de Tajuña, según el director del departamento de Investigación Aplicada del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), y uno de los responsables de Agrolab,  Alejandro Benito, “porque de entre todos los municipios de la zona, Perales tenía unos indicadores económicos que estaban por debajo de la media y en un primer diagnóstico se vio que entre la gente más mayor había una cierta nostalgia por una cultura agrícola que se había perdido”. Tras hablar con el Ayuntamiento del pequeño municipio, situado a apenas 20 km de la capital, este cedió unos terrenos públicos de 3.000 metros cuadrados y la organización puso en marcha una primera convocatoria para contar el proyecto a los vecinos, a la que acudieron más de 120 personas de una población total de 2.800. La elevada asistencia a este taller dejó claro el alto interés de los vecinos y vecinas de Perales respecto a la iniciativa, taller en el que se habló sobre la agricultura, su tradición en el municipio y se exploraron opciones de futuro a través de nuevas formas de negocio e iniciativas colaborativas. “Lo que queremos es que la ciudad, que fue quien arrebató la gente de los pueblos se acuerde ahora de ellos y le devuelva un poco de lo que se llevó”, sentenció Alejandro Benito, en una frase que bien podría sintetizar la idiosincrasia del proyecto.

El proyecto

Agrolab está integrado por profesionales de diferentes ámbitos (agronomía, sociología, medio ambiente y  comunicación) que han trabajado de forma colaborativa para tratar de generar debate, crítica y reflexión sobre los sistemas alimentarios existentes en la ciudad y la relación campo-ciudad. Entre ellos destacan el ya mencionado Alejandro Benito Barba, director de IMIDRA, Marina García-Llorente, quien trabaja también para IMIDRA y colabora con el laboratorio de Socio-Ecosistemas del Departamento de Ecología de la UAM, Carmen Haro Barba, licenciada en Periodismo y doctora en Comunicación y Ciencias Sociales, José Luis Cruz, licenciado en Sociología y doctor en Desarrollo Rural por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la UPM y Silvia Vicente Herranz, ingeniera agrónoma e investigadora en formación.

Los principales objetivos del proyecto, a parte de los ya mencionados, son, según la propia organización, que la ciudad y la región de Madrid vuelva a mirarse y a reconocerse; con este afán, Agrolab busca construir espacios colaborativos en ambos mundos que sirvan de enlace y punto de encuentro para promover la creación de comunidades dinámicas, recuperar la tradición y poner en valor prácticas agrícolas sociales y respetuosas con el medio ambiente, diseñar tecnologías abiertas y participativas al servicio de la agricultura e intervenir para poner en común la realidad urbana y la rural  para favorecer así el diálogo, el intercambio y una posterior transformación de la sociedad. Desde Agrolab entienden que la comarca rural de Madrid puede ser un laboratorio de innovación agraria, social y tecnológica y, por lo tanto, el reto principal al que se enfrentan es facilitar el tránsito de un modelo de agricultura tradicional a un modelo agroecológico mediante la creación de redes y comunidades dinámicas en Madrid. Para ello, se ha creado un Laboratorio de Agricultura Abierta que busca ser un espacio doble de trabajo y diálogo campo-ciudad donde las diferentes redes se encuentren y trabajen colaborativamente en talleres de producción.


foto-7

Vecinos de Perales acondicionando el terreno para la siembra | Foto: http://www.agrolabmadrid.com

El proceso

Tras la presentación inicial donde se informó a los habitantes del pueblo de la iniciativa, se pusieron en marcha diferentes planes. En marzo del pasado año, Agrolab llevó a cabo dos talleres consecutivos en el Centro Cultural de San Blas de Perales para dar mayor concreción a los interesados y a través este se realizó un diagnóstico participativo, estableciendo posteriormente distintas líneas de trabajo. El modelo del que quiere partir la iniciativa tiene un claro enfoque local y de trabajo colaborativo. Se trata de una propuesta en la que cada uno puede sumar y sean los vecinos quienes decidan hacia dónde quieren ir y qué van a aportar para lograrlo.  Las aportaciones han ido desde tierras servidas por los propios residentes de Perales, conocimiento y experiencia aportada por los vecinos o, simplemente, individuos interesados que han mostrado interés por aprender.

En abril de 2015, tuvo lugar un encuentro en Medialab Prado Madrid, para presentar la iniciativa en la capital e identificar personas interesadas que quisieran vincularse con la iniciativa. A raíz de ello, se generó el ya mencionado Laboratorio de Agricultura Abierta y se comenzaron a impartir una serie de talleres en torno a la creación colaborativa del espacio de innovación, social, agrícola y tecnológico que pretende llevar a cabo Agrolab en Perales de Tajuña.

El terreno colectivo se dividió en 24 parcelas de 50 metros cuadrados para la formación en agricultura básica, y algunas de estas se ofrecieron a entidades sociales interesadas en desarrollar prácticas de agricultura social que contribuyan a la calidad de vida de distintos colectivos en riesgo de exclusión social, con fines formativos, de rehabilitación y de mejora de la autonomía. Además, el terreno cuenta con zonas comunes y experimentales y espacios de encuentro para promover la cultura e intercambio de conocimiento abierto. En cuanto a la gestión del agua, a partir de una planificación hídrica elaborada por investigadores de IMIDRA, se instaló el riego en formato de riego por goteo. También  se acondicionaron las parcelas como base para la posterior plantación. En mayo del pasado año se inició la plantación de cultivos de verano a partir de variedades de tomate, pimiento, calabacín y berenjena. Los meses posteriores, Agrolab se ha centrado en el cuidado de la parcela y de las plantas a través de talleres de poda, sanidad vegetal y preparación de semilleros, entre otros.


mg_2806-2

Vecinos reunidos en un taller de Agrolab | Foto: http://www.agrolabmadrid.com

Agrolab ha seguido creciendo desde el pasado año, colaborando con otras organizaciones, creando nuevos grupos de trabajo y realizando nuevas convocatorias de parcelas. El proyecto progresa con paso firme en su afán por unir campo y ciudad, buscando que, como el propio Alejandro Benito dijo, la ciudad de Perales de Tajuña sea conocida por su huerta y no por su polígono industrial.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s